Zaragoza: 2 proyectos en ayuntamiento de Utebo busca promover hábitos saludables para la población

Zaragoza: 2 proyectos en ayuntamiento de Utebo busca promover hábitos saludables para la población

Utebo, que forma parte de la Red Española de Ciudades Saludables, trabaja en la promoción de hábitos saludables para toda la población a través de un plan municipal que busca promover un estilo de vida que apuesta por cuidar la alimentación y potenciar el ejercicio. Entre las actividades y propuestas que se lanzan están aquellas dirigidas a los escolares, para prevenir el sobrepeso, la obesidad infantil y el sedentarismo.

Rosa Magallón, concejal de Salud y coordinadora del Grupo de Investigación en Atención Primaria en Aragón, recordó que se constituyó la mesa intersectorial (que se reúne cada tres meses), con responsables locales y representantes de servicios sociales, centro de salud, farmacias, asociaciones de padres y diferentes colectivos, para abordar “el tema de la modificación de estilos de vida”. Este plan tiene cuatro patas: “El fomento de la actividad física, la dieta, el bienestar emocional y la prevención de consumo de tabaco, alcohol o cualquier tipo de sustancias adictivas”.

Durante este curso coinciden dos proyectos que tienen como público objetivo a los más pequeños. El centro de salud coordina uno, mientras que otro está liderado por la Universidad de Zaragoza. El objetivo en ambos casos es común: conseguir frenar la obesidad en los niños.

Una de las pediatras de Utebo, Ana Gastón, investigó la prevalencia de este problema en su tesis doctoral. Ahora está aplicando sus conocimientos y su experiencia para que se reduzca la tasa de sobrepeso “simplemente modificando su almuerzo”. Este plan, que se lleva a cabo de la mano del Ayuntamiento y de los cuatro colegios públicos de la localidad, persigue que la población escolar “no consuma alimentos elaborados en el recreo y, en su lugar, ingiera fruta, bocadillos o bollería casera”. Para avanzar en este objetivo se han organizado talleres en los centros para enseñar tanto a los alumnos como a sus padres cómo interpretar las etiquetas.

De esta manera, el plan implica a todos los escolares de los colegios: “Queríamos haber empezado también en las guarderías, pero según sea la aceptación de la idea se extenderá”. Según explicó Gastón, una iniciativa similar se llevó a cabo en Amsterdam, donde, solo cambiando el almuerzo se observó una reducción del 12% de la obesidad. Esta pediatra señaló que el sobrepeso afecta a uno de cada cinco niños: “A poco que consigamos con esta medida, ya será importante”. También puede significar una mejora de trastornos digestivos, dijo.

Una motivación extra

La Universidad de Zaragoza está impulsando otro proyecto para tratar de frenar este problema entre los niños. Coordinado por Genud con la colaboración del grupo de investigación en Atención Primaria en Aragón, el estudio persigue observar los efectos de un programa de cinco meses de duración de videojuegos activos sobre los factores de riesgo cardiovascular y de síndrome metabólico en niños con sobrepeso y obesidad.

Álex González de Agüero, profesor y coordinador del grado en Ciencias del Deporte, puso de manifiesto que se trata de un proyecto piloto previo a un estudio más ambicioso, que tendría una duración de tres años y un público objetivo de 80 niños.

“La comida es un factor muy importante, pero el que no se muevan es clave”, aseguró González de Agüero. Por eso, se les ocurrió una estrategia (que se ha implantado también en Canadá y Estados Unidos) de trabajar con videoconsolas activas, tipo Wii, para que “se levanten del sofá y hagan ejercicio”.

Durante este curso, los participantes acuden a tres sesiones semanales de juego de 30 minutos de duración cada una en el propio colegio y se les evalúa el riesgo de patología cardiovascular, midiendo el perímetro de cintura, el porcentaje de grasa corporal total y la cantidad de grasa abdominal, además de realizar diferentes análisis. “Después de la intervención veremos si se han vuelto más activos o no”, apuntó González de Agüero. La meta que se persigue con este grupo de investigación es animar a los chavales a que adquieran buenos hábitos para mejorar su salud.

Nuevos hábitos a la hora del recreo

El centro de salud coordina un estudio entre la población escolar de Utebo para reducir el sobrepeso y la obesidad infantil modificando simplemente el almuerzo del recreo. Una de las pediatras, Ana Gastón, explicó que en este proyecto de investigación colabora el Ayuntamiento de la localidad zaragozana, así como los cuatro colegios públicos (Miguel Artazos, Infanta Elena, Parque Europa y Octavus) y los servicios sociales. También cuentan con la ayuda de una nutricionista, que es además madre de un alumno del municipio. En Utebo viven alrededor de 3.600 niños y el centro de salud cuenta con tres pediatras. Según explicó, la población escolar sería algo menor, aunque el estudio es ambicioso porque engloba a un número alto de participantes. “Es –afirma Gastón– una intervención comunitaria”, en la que se están viendo implicados diferentes colectivos y que exige, además, un cambio de hábitos por parte de los chavales y de sus padres.

Vida activa frente al sedentarismo

La Universidad de Zaragoza financia un proyecto de investigación sobre sedentarismo y sobrepeso en niños. Este estudio está coordinado por Álex González de Agüero, profesor del grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, y por José Antonio Casajús, catedrático de Actividad Física y Salud. Ambos pertenecen al grupo Genud y a la red Exernet. El objetivo es fomentar el ejercicio físico entre los chavales gracias a los videojuegos activos. De esta manera, se consigue que los niños puedan levantarse del sofá y moverse, al mismo tiempo que se divierten. González de Agüero comenta que a los participantes de este proyecto piloto (10 estudiantes de Utebo, con una media de 11 años) se les ha realizado un análisis al principio de curso, donde se evalúan distintos factores de riesgo: perímetro de cintura, porcentaje de grasa corporal total y cantidad de grasa abdominal, tensión arterial y niveles de triglicéridos, colesterol HDL y glucosa en ayunas. En los análisis colabora el centro de salud.

 

Fuente: Heraldo.es

25 de Diciembre 2017