Idioma

Breadcrumbs Advanced

Lo que una persona come define la energía que tiene, su estado de ánimo y su capacidad de concentración.

Lo que nos llevamos a diario a la boca es lo que está socavando nuestro bienestar mental y emocional. Este es el diagnóstico que hace el psiquiatra Drew Ramsey (37), de la Universidad de Columbia, sobre la forma de comer que tiene hoy gran parte del mundo occidental. 

En su opinión, la masificación de la dieta rica en azúcar, grasas, carnes rojas y alimentos procesados que se ha producido en las últimas décadas ha ido de la mano no sólo de una epidemia de obesidad y sobrepeso, sino también de los casos de depresión y problemas de salud mental. Sólo un ejemplo: según este experto, la dieta actual lleva a una persona a consumir un promedio de 1.250 gramos de azúcar a la semana, considerando todos los productos endulzados que habitualmente se eligen. 

Esta preocupación, Ramsey la vuelca en el libro The happiness diet (La dieta de la felicidad), donde entrega los criterios para elegir los alimentos correctos, que son el fundamento de una buena salud mental. 

"Cuando las personas comienzan a consumir alimentos naturales, nutritivos e integrales, en reemplazo de otros altamente procesados, se sienten mejor rápidamente", explica a "El Mercurio" el doctor Ramsey. "Los efectos en el ánimo cuando se hace este cambio de dieta, en todo caso, pueden tomar algunos meses, y a menudo se acompaña de una baja de peso", agrega este experto, que entrega más detalles de este cambio en su sitio DrewRamseyMD.com . 

Elementos esenciales 

Entre los nutrientes esenciales que debe consumir una persona para optimizar el funcionamiento de su cerebro están los ácidos grasos omega-3, la vitamina B12 y la vitamina D. Se trata de compuestos que permiten la formación de nuevas neuronas, que mejoran la memoria y neutralizan la depresión estacional. Ramsey incluso resalta la importancia del colesterol, que es un protector de las funciones del cerebro, ya que es la capa de aislamiento que ayuda a que el impulso nervioso se transmita con éxito. 

"Ciertamente que mientras más sano comemos nos sentimos mejor, con más ánimo y energía", dice la doctora Verónica Álvarez, nutrióloga de la Clínica Las Condes. Si el combustible que usamos es azúcar refinada, tendremos un aumento pasajero de la energía, y "después de dos horas disminuye la glicemia y aparece el cansancio y baja el rendimiento", agrega esta especialista. 

Ella concuerda con la recomendación que hace Ramsey de comer pescados al menos dos veces a la semana para obtener grasas omega-3, ya que tiene una influencia fuerte en el desarrollo cerebral. Asimismo, aconseja en lo posible comer productos frescos de la estación y evitar los enlatados o congelados. 

En cuanto a la relación entre la comida y el estado de ánimo, Álvarez destaca que "quienes hacen dietas que restringen los carbohidratos tienden a tener una baja del ánimo porque se les reduce la serotonina". Se trata de un neurotransmisor que ayuda a mejorar el ánimo. Por eso, hay que consumir carbohidratos, pero que sean integrales. 

El doctor Gonzalo Ruiz-Esquide, especialista en nutrición y diabetes de la Clínica Santa María, opina que se trata de una dieta saludable, pero que no es necesario poner tanto acento en que los productos sean orgánicos. "Cuando una persona lleva una dieta equilibrada, por lo general tiene un estilo de vida saludable, toma a diario una copa de vino, duerme bien, camina más y es un buen conversador", explica. Entonces es difícil decir si es efecto de un alimento o de una forma de vivir.

Recuadro:
Funciones y sus nutrientes 

Drew Ramsey entrega en su libro un ranking de los mejores alimentos para optimizar ciertas funciones cerebrales. 

Aumentar la energía: propone consumir ensaladas verdes, café, chocolate, nueces, porotos rojos y papas de piel roja o azul. 

Mejorar el ánimo: hay que comer salmón -en lo posible salvaje-, camarones, tomates cherry, sandía, ají, ajo y betarragas. 

Mantener la concentración: comer huevos, leche entera orgánica, repollos de Bruselas, anchoas, frambuesas, arándanos y pomelos.